Los trabajos verticales requieren procedimientos técnicos rigurosos para garantizar la integridad del operario. La maniobra de ascenso y descenso mediante cuerdas permite alcanzar zonas de difícil acceso en fachadas, silos o torres, ofreciendo una alternativa eficiente cuando el uso de andamios resulta inviable.
El sistema de doble cuerda: La base de la seguridad
Todo protocolo en altura se sostiene sobre el sistema de doble cuerda, una configuración que garantiza la redundancia ante cualquier fallo:
- Cuerda de trabajo (principal): Facilita el desplazamiento y posicionamiento.
- Cuerda de seguridad (secundaria): Actúa como respaldo independiente ante una eventual caída o fallo del sistema principal.
Ambos cabos deben conectarse a puntos de anclaje certificados y resistentes, asegurando que operen de forma autónoma.
Protocolo técnico de ascenso
La preparación del sistema es crítica. Antes de iniciar, el operario verifica que ambas cuerdas estén libres de daños y que el anticaídas deslizante esté correctamente instalado en la cuerda secundaria.
Durante el avance, el técnico utiliza bloqueadores de pecho y puño conectados al arnés. La técnica se basa en un movimiento coordinado:
- Impulso: El trabajador ejerce fuerza con el pie sobre el pedal o estribo.
- Desplazamiento: Se desliza el cuerpo hacia arriba mientras se desplaza el bloqueador de puño.
- Progresión: Se repite la secuencia en tramos cortos, manteniendo en todo momento la tensión y el control.
Protocolo de descenso y posicionamiento
Para el descenso, se emplea un descensor autobloqueante conectado a la cuerda principal. El control de la velocidad recae sobre una sola mano, mientras la «mano de freno» (ubicada por debajo del dispositivo) garantiza una bajada suave y controlada.
Cuando la labor requiere ejecutar tareas en un punto fijo, el técnico utiliza eslingas de posicionamiento. Estas permiten estabilizar el cuerpo sobre la fachada, optimizando la seguridad y la comodidad necesaria para sellados, inspecciones o reparaciones de precisión.
Normas de oro para operarios en altura
Para mantener el estándar de excelencia en trabajos verticales, todo equipo de JJ Vertical sigue estrictamente estas reglas:
- Acompañamiento obligatorio: Jamás se realiza una maniobra en solitario; siempre existe un supervisor o compañero listo para asistir.
- Inspección preventiva: Cada elemento del EPI se revisa minuciosamente al inicio de la jornada.
- Meteorología controlada: Se suspenden las maniobras ante condiciones adversas (viento, lluvia o hielo).
- Capacidad de rescate: El dominio de los planes de evacuación en suspensión es una competencia técnica básica exigida a todo nuestro personal.

